Pasemos ya a comentar los cuentos de este libro, que son los siguientes:
Punto cero
Gólgota
La otra puerta
No se lo enseñes a nadie
En la antesala
Alguien al otro lado
Destrucción
Purgatorio
Babette
Los que vuelven
En los que se aprecia un cambio de registro, abandonando el onirismo de sus primeras producciones y tomando un rumbo más crudo, cruel en ocasiones. Comienza con Punto cero, donde una voz habla por la radio en un futuro posiblemente post apocalíptico en una misión sin esperanza. Gólgota, historia de amor con cortes y mutilaciones me puso de mal cuerpo (lo que es un elogio). En La otra puerta se mira la violencia en la distancia, aunque esté en la puerta de al lado. Purgatorio ya lo conocía, es un relato antiguo que encaja aquí mejor que en sus otros libros, sobre alguien cuyo oficio es rescatar a niños en piscinas de bolas.
En la antesala, sobre una reunión un tanto macabra, muestra un saludable humor negro. Cierran Babette, más triste que duro y Los que vuelven, con una historia de muertos vivientes que recupera el espíritu juguetón de sus libros anteriores y que es uno de los mejores del libro.
Mis preferidos, los más breves. En La tormenta en un vaso disfrutan con la mitad de los relatos. Yo he disfrutado con todos pero, como dije en anteriores entradas, no soy imparcial. Pero les animo a probar.
Calificación: Muy bueno.
Extracto:
Siempre tardo algunos segundos de mas en abrir el cajón de los cubiertos, así que ella me tranquiliza y dirige mi muñeca hacia la suya. Lentamente, sin apenas vacilación. Es la amabilidad de una enfermera que vela a un niño para que cruce los sueños de una noche demasiado larga. Necesita estar en contacto con su sangre, eso me ha dicho muchas veces. Casi nunca he creído que me engañara, así que hace algún tiempo que ya no aparto la mirada cuando le corto la palma de la mano. Solemos usar uno de esos cuchillos pequeños que pueden esconderse en un calcetín. «Vamos», me dice, porque todavía no me he decidido; y añade lo que ya sé: que nunca ha pasado nada grave. Pero es cierto que necesito que me lo recuerde, una y otra vez. Necesito estar seguro de poder cortarla. Y así lo hago.